devocionales

Formación de Carácter Ministerial

Adoración y humillación Parte II

Hechos 20:19 "sirviendo al Señor con toda HUMILDAD, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos"; Efesios 4:2 "con toda HUMILDAD y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor"; Filipenses 2:3 "Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con HUMILDAD, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo".

No existe tal cosa como adorar siendo altivos. Es por ese motivo que aquellos que quieran ministrar adoración tendrán que aprender a ser humildes. La humildad tiene dos caminos: o te postras vos, o te postran; o te humillas o te humillan. Pero toda rodilla se doblara ante Jesús. Es por eso que la adoración está tan implicada al carácter del hombre. De hecho, la adoración perfecciona el carácter del hombre para el ministerio. Adorar es una actitud de humildad delante de Dios, es la única actitud mediante la cual podemos acceder a Dios. No hay forma de empezar un diálogo con Dios sin esta actitud.

El pecado de la naturaleza adámica, o naturaleza del hombre pre-Cristo, es querer subir a lo alto y ser como Dios. Por eso Dios escucha al humilde porque el humilde procede de la naturaleza de Cristo. Humillarse se manifiesta al no preguntarle por qué a Dios. Muchas personas han sufrido situaciones terribles en sus vidas, esto pareciera que las preparara para humillarse, pero cuando empiezan a exigir a Dios las respuestas es cuando se levantan contra Dios.

Lucas 1:52 "Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los HUMILDES"; Santiago 4:6 "Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los HUMILDES".

Humilde según estos versos significa: "anav" que significa "deprimido de mente o circunstancias, afligir, humilde, manso, pobre".

Esta fue la situación del Job, el libro de Job es una fiel expresión de que Dios sabe porque hace cada cosa. Job le dijo: "yo te preguntare y tu me contestarás…", y Dios le contesto cosas que Job no entendía, entonces Dios tiene que tomar Su posición y explicarle a Job que Él hacía cosas que nadie entendía porque Él era el creador.

Adorar es confiar que Aquel que nos dio la vida sabe hacia donde nos lleva y porqué estamos viviendo las cosas que vivimos. El Padre busca que le adoren en espíritu…

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